El río nos une: de los Andes al Amazonas, navegamos para sanar la Tierra

Bitácora de la Primera Semana de la Flotilla Amazónica Yaku Mama rumbo a la COP30

Glaciar del Volcán Cayambe - Pichincha Ecuador
Foto: Andy Ney
Glaciar del Volcán Cayambe – Pichincha Ecuador
Foto:
Andy Ney

Nacimos del agua y al agua volvemos, porque donde nace el agua nace la vida, y donde nace la vida nace el pueblo. Desde las cumbres del Cayambe hasta el Yasuní, navegamos para transformar el dolor del extractivismo en fuerza colectiva que conecta nuestros territorios con el mundo.

Nuestra Flotilla Amazónica Yaku Mama está conformada por una coalición viva de más de 60 pueblos, comunidades, organizaciones y movimientos indígenas y aliados. Emprendimos una travesía fluvial de más de 3.000 kilómetros, navegando desde los Andes ecuatorianos hasta Belém do Pará, Brasil, con un propósito claro: llevar las voces, denuncias y soluciones de nuestros territorios al corazón de las negociaciones climáticas de la COP30.

Este viaje no es solo una ruta: es una plataforma flotante de acción, resistencia y esperanza.
Aquí compartimos la crónica de nuestra primera semana en el río, desde el nacimiento del agua hasta la frontera amazónica.

El Origen Sagrado: donde nace el agua y la resistencia

Nuestro camino comenzó el 9 de octubre, en las alturas del glaciar Cayambe, uno de los apus sagrados de los Andes ecuatorianos. A 4.690 metros sobre el nivel del mar, el aire es delgado y el hielo escaso: lo que alguna vez fue un manto perpetuo ahora retrocede año tras año.

Entre 1985 y 2020, los glaciares tropicales amazónicos perdieron el 56% de su superficie, según la Red Amazónica de Glaciares y Nieve. Cada metro que se derrite es una herida abierta en el cuerpo de la Tierra.En una ceremonia ancestral, líderes y sabios Kayambi, Otavalo, Natabuela y Karanki ofrendaron hojas de coca, flores y agua. Pedimos permiso al glaciar para emprender el descenso, honrando el ciclo sagrado que conecta la montaña con la selva: el viaje del agua que nace en los Andes, fluye hacia el Amazonas y regresa al cielo como ríos voladores.

Ceremonia Ancestral en el  Volcán Cayambe - Pichincha Ecuador
Foto: Tassio Lopes, Midia Ninja.
Ceremonia Ancestral en el  Volcán Cayambe – Pichincha Ecuador
Foto:
Tassio Lopes, Midia Ninja.

Como manifestamos  en nuestra Declaración: “No partimos para conquistar, sino para conectar.”

Desde ese punto sagrado, comenzó el descenso hacia el corazón verde del continente.

Serena: la juventud tejiendo narrativas de futuro

El 13 de octubre llegamos a Serena, una comunidad Kichwa amazónica en la provincia de Napo. Este territorio es un faro de resistencia frente a la minería aurífera, que desde 2017 ha destruido más de 500 hectáreas de bosque primario en el Alto Napo.

La comunidad nos recibió con música, danza y la calidez de la selva.

Bienvenida a Serena - Napo, Ecuador. 
Foto: Levi Tapuia, Mídia Indígena.
Bienvenida a Serena – Napo, Ecuador.
Foto:
Levi Tapuia, Mídia Indígena.

Allí realizamos el taller “Narrativas Anti Hegemónicas y Juventudes Amazónicas por la Acción Climática”, un encuentro poderoso donde la palabra, el arte y el audiovisual se convirtieron en herramientas de defensa territorial.Participaron jóvenes de Ecuador, Brasil, Colombia, Guatemala, México y Panamá, compartiendo historias sobre cómo el extractivismo amenaza sus hogares, pero también cómo la creatividad y la comunicación son formas de resistencia.

Taller de Narrativas Anti Hegemónicas en Serena - Napo, Ecuador. 
Foto: Luis G. Franco
Taller de Narrativas Anti Hegemónicas en Serena – Napo, Ecuador.
Foto:
Luis G. Franco

Las mujeres de la Guardia Indígena Yuturi Warmi lideraron el proceso, mostrando que las nuevas generaciones heredan no solo una lucha, sino una misión: proteger la vida desde la palabra y la acción colectiva.

Jatun Yaku: el río que grita resistencia

El 14 de octubre nos adentramos en el río Jatun Yaku —“agua grande” en kichwa—. Navegamos sus aguas en rafting comunitario, acompañados por jóvenes defensores del territorio.

Rafting en el Río Jatun Yaku - Napo, Ecuador. 
Foto: Daniela Beltrán.
Rafting en el Río Jatun Yaku – Napo, Ecuador.
Foto:
Daniela Beltrán.

El contraste era doloroso: la fuerza viva del río contra las cicatrices de la minería.

 En sus riberas vimos el rastro de la destrucción: sedimentos contaminados, árboles arrancados, comunidades desplazadas. Solo en 2024, se perdieron 204 hectáreas más por minería ilegal en esta zona.El agua turbia es un recordatorio constante de la contaminación por mercurio y metales pesados, que amenaza la salud de miles de familias.

Durante el conversatorio con las Yuturi Warmi, una de ellas dijo:

“Nosotras no tenemos armas. Nuestra defensa es el conocimiento del bosque y la fuerza de las mujeres.”

Esa tarde, el río nos habló claro: defender el agua es defender la vida.

El Coca: confrontando el legado tóxico del petróleo

El 14 y 15 de octubre llegamos a El Coca (Francisco de Orellana), donde la Amazonía lleva más de 50 años de explotación petrolera. Aquí, el paisaje parece normal hasta que uno se detiene y huele el aire.

Delegación de Brasil frente a Pozo Petrolero Chevron Texaco - Francisco de Orellana, Ecuador. 
Foto: Levi Tapuia, Midia Indígena.
Delegación de Brasil frente a Pozo Petrolero Chevron Texaco – Francisco de Orellana, Ecuador.
Foto:
Levi Tapuia, Midia Indígena.

Junto a Donald Moncayo, defensor ambiental y miembro de la Unión de Afectados por Texaco (UDAPT), realizamos el “Toxic Tour”, caminando por zonas donde aún hoy, a pocos centímetros de la tierra, brota petróleo.

Entre 1964 y 1990, Texaco (hoy Chevron) vertió más de 18 mil millones de galones de desechos tóxicos en la Amazonía ecuatoriana. El daño alcanza a seis nacionalidades indígenas y más de 80 comunidades campesinas. Aún hoy, 486 mecheros queman gas día y noche, liberando más de 400 mil toneladas de CO₂ al año.

Contaminación Petrolera Chevron Texaco - Francisco de Orellana, Ecuador. 
Foto: Levi Tapuia, Midia Indígena.
Contaminación Petrolera Chevron Texaco – Francisco de Orellana, Ecuador.
Foto:
Levi Tapuia, Midia Indígena.

“Aquí la lluvia quema la piel. Aquí el petróleo no es riqueza, es enfermedad.”
— Donald Moncayo, vocero Unión de Afectados por Texaco (UDAPT).

Como respuesta simbólica, realizamos el “Funeral de los Combustibles Fósiles”. Frente al monumento al colonizador Orellana, enterramos una muestra de crudo en una caja de madera. Fue un acto de duelo y de siembra: devolver a la tierra lo que nunca debió salir de ella.

Funeral de los Combustibles Fósiles - Francisco de Orellana, Ecuador. 
Foto: Cercano, Festivales Solidarios.
Funeral de los Combustibles Fósiles – Francisco de Orellana, Ecuador.
Foto:
Cercano, Festivales Solidarios.

Marchamos por las calles con cantos, carteles y tambores, exigiendo una Amazonía libre de petróleo y el cumplimiento del derecho a la reparación integral.

Zarpando hacia lo profundo: el viaje por el Napo

El 16 de octubre, desde el mismo puerto histórico que partieron las misiones colonizadoras de toda la Cuenca Amazónica lideresas por Francisco de  Orellana, zarpó oficialmente nuestra Flotilla Yaku Mama.

“Navegamos como nuestros ancestros: para conectar las voces de los territorios y amplificarlas para que el mundo las escuche.
Navegamos para unir a los pueblos y para resignificar este proceso colonial”
Lucía Ixchiu, mujer  Maya K’iche’

Partida de la Flotilla desde Puerto Francisco de Orellana – Francisco de Orellana, Ecuador.
Foto:
Hackeo Cultural.

A bordo viajamos 56 personas, representando a más de 60 organizaciones y movimientos indígenas, sociales y ambientales de toda la cuenca amazónica.El viaje fluvial comenzó con ofrendas al río y un llamado conjunto a los gobiernos de la región: una transición energética justa, sin más sacrificios territoriales.

Yasuní: el corazón vivo del planeta

El 17 de octubre, la Flotilla llegó al Parque Nacional Yasuní, Reserva de la Biosfera y uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta. Es el hogar del pueblo Waorani y de los Tagaeri y Taromenane, Pueblos Indígenas  en Aislamiento.

Parque Nacional Yasuní - Francisco de Orellana, Ecuador. 
Foto: Hackeo Cultural.
Parque Nacional Yasuní – Francisco de Orellana, Ecuador.
Foto:
Hackeo Cultural.

Pero incluso aquí, donde la vida se multiplica en cada hoja, el petróleo sigue avanzando. Recordamos la lucha histórica del colectivo Yasunidos y la Consulta Popular de 2023, en la que el 59% de los ecuatorianos votó por dejar el crudo bajo tierra en el Bloque ITT.

A pesar de esa victoria, el mandato aún no se cumple plenamente. El ruido de los pozos petroleros y los mecheros sigue opacando el pulso del bosque.Cruzamos la frontera hacia Cabo Pantoja, Perú, dejando atrás Nuevo Rocafuerte, con el corazón lleno de emociones, aprendizaje y reafirmación.

“No vamos solo a llevar un problema a la COP30.
Venimos a presentar las respuestas que nuestros pueblos
y el bosque han cultivado por milenios.”
Leo Cerda, líder kichwa y activista climático.

El viaje continúa

La primera semana ha sido un torbellino de memorias, heridas y esperanzas compartidas. Desde los glaciares que se derriten hasta los ríos que lloran mercurio, cada paso reafirma nuestro compromiso: defender los territorios es defender la vida.

Seguimos navegando hacia Belém, llevando un mensaje claro: que el financiamiento climático llegue directamente a los pueblos que cuidan la Amazonía, y que el mundo escuche lo que los ríos, las mujeres y los bosques vienen diciendo hace siglos.

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