Valle del Yavarí: Donde la defensa de la vida significa respetar el derecho a no ser contactados
Bitácora de la Visita al valle del Yavarí rumbo a la COP30

Foto: Hackeo Cultural
Desde el Río Amazonas
Tras navegar desde los Andes ecuatorianos y cruzar Perú, por los ríos Napo y Amazonas, llegamos a una de las regiones más remotas y sensibles del planeta: el Valle de Yavarí, en la triple frontera entre Brasil, Perú y Colombia.
En este punto de encuentro entre aguas y fronteras, llevamos nuestro mensaje al corazón del mayor refugio de Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI) del mundo: pueblos que eligen vivir sin contacto con la sociedad y cuya existencia depende directamente de la integridad de los bosques que los cobijan.
“Nacimos del agua y al agua volvemos, porque donde nace el agua, nace la vida; y donde nace la vida, nace el pueblo.” — Flotilla Amazónica Yaku Mama
Desde las cumbres del Cayambe hasta el Yasuní, navegamos para transformar el dolor del extractivismo en fuerza colectiva. En el Valle de Yavarí, esa fuerza se tradujo en un llamado urgente a proteger la vida de quienes solo piden que se respete su derecho a existir.
Una Frontera Bajo Presión
El Valle de Yavarí no es solo un santuario de biodiversidad: es un territorio bajo asedio.
Aquí convergen rutas de narcotráfico, tráfico de madera, caza y minería ilegal, en una de las zonas más frágiles y peligrosas de la Amazonía. Es también el territorio donde, en 2022, fueron asesinados el periodista Dom Phillips y el indigenista Bruno Pereira, mientras documentaban precisamente estas amenazas.

Foto: Hackeo Cultural
La tripulación de la Flotilla se reunió con representantes de la Unión de Pueblos Indígenas del Valle de Yavarí (UNIVAJA) para conocer de primera mano la situación de los PIACI. También compartieron experiencias con miembros de la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO), de Perú, quienes lideran junto a UNIVAJA la iniciativa del Corredor Territorial Yavarí–Tapiche, un esfuerzo transfronterizo que busca proteger más de 16 millones de hectáreas de bosques continuos, asegurando la supervivencia física y cultural de los PIACI.

Elaboración y Fuente: ORPIO, ORAU, CTI, ACT y Rainforest US
Un reciente informe del GTI-PIACI (2024) confirmó una tendencia alarmante: el 50% de los territorios de Pueblos Indígenas en Aislamiento en Sudamérica se superponen con 4.665 concesiones o solicitudes mineras, muchas relacionadas con minerales “críticos” para la llamada transición energética. El oro representa el 42% de estas presiones, seguido por el estaño (24%) y el litio (10%).

Elaboración y Fuente: GTI PIACI
En Brasil, donde se asienta gran parte del Valle de Yavarí, 58 registros PIACI se ven afectados directamente por estas actividades. Los mapas de riesgo elaborados por organizaciones locales revelan además la expansión de las rutas del narcotráfico, carreteras ilegales y operaciones extractivas dentro de territorios que deberían permanecer intocados.
“La protección del Corredor Yavarí–Tapiche no es solo un asunto local, es una responsabilidad global.
Garantizar la seguridad jurídica de estos territorios y fortalecer la gobernanza indígena es la estrategia más efectiva para conservar la Amazonía.”
— Wakemo, jóven Waorani vocero de la Flotilla Yaku Mama
Una Amenaza Letal e Invisible
La falta de reconocimiento oficial y demarcación de los territorios PIACI no solo viola derechos fundamentales, sino que pone vidas en riesgo inmediato.

Elaboración y Fuente: AIDESEP
Su alta vulnerabilidad inmunológica, resultado de siglos de aislamiento, significa que incluso un resfriado común introducido por un invasor puede ser mortal. Casos documentados en décadas pasadas muestran cómo simples contactos fortuitos provocaron la desaparición de pueblos enteros.
Por eso, la protección preventiva, mediante zonas de exclusión y monitoreo permanente, es la única política realmente ética y viable.
Demandas para la COP30: No a una Transición Energética a Costa de los PIACI
Mientras la Flotilla avanza hacia Manaos y posteriormente a Belém, donde culminará su travesía en la COP30, lleva consigo un mensaje firme:
la transición energética no puede replicar las injusticias fósiles ni sacrificar territorios indígenas en nombre del clima.
Desde el corazón del Amazonas, la Flotilla exigirá:
- Reconocimiento del derecho a existir y creación de “Zonas Libres de Explotación”
Exigir la prohibición inmediata de toda actividad extractiva en territorios reconocidos de PIACI, anulando concesiones y solicitudes de minerales críticos, y garantizando el principio de no contacto como derecho fundamental. - Responsabilidad en la cadena de suministro
Instar a los gobiernos, empresas y organismos multilaterales a establecer mecanismos de trazabilidad y sanción para impedir que minerales provenientes de territorios PIACI ingresen a las cadenas globales de valor. - Transición justa basada en derechos
Promover una transición energética que repare las injusticias históricas del modelo fósil y fortalezca la gobernanza indígena, asegurando que el financiamiento climático llegue directamente a quienes cuidan la selva.
El Silencio que También Habla
Los Pueblos en Aislamiento no tienen portavoces en las cumbres ni en los medios. Su silencio es, en sí mismo, una forma de resistencia y un llamado a la humanidad.
La Flotilla Amazónica Yaku Mama navega por ellos, por los ríos y por los derechos que el mundo aún no escucha. Porque defender su existencia es defender el equilibrio del planeta entero.
“Seguimos navegando, llevando las voces de quienes defienden la vida,
y el silencio de quienes solo piden que se reconozca su derecho a existir”.