noviembre 2025

Flotilla Yaku Mama llega a la COP30 en Belém do Para
Destacado, Flotilla

LLEGAMOS A LA COP30 CON UN MENSAJE DESDE EL CORAZÓN DEL MUNDO

LLEGAMOS A LA COP30 CON UN MENSAJE DESDE EL CORAZÓN DEL MUNDO BELÉM DO PARÁ, BRASIL — 9 de noviembre de 2025. Somos la montaña, los ríos, la selva con vida. Somos las semillas, los árboles, el refugio. Somos el territorio de todas las vidas. Somos Amazonía, somos rexistencia. Somos más de 60 líderes y lideresas de pueblos indígenas de Ecuador, Colombia, Perú, Brasil, Guatemala, Costa Rica, Panamá, México e Indonesia. Durante un mes hemos navegado 3.000 kilómetros por los ríos Napo y Amazonas —las mismas aguas que hace siglos fueron ruta de conquista— ahora las transformamos en camino de resistencia, dignidad y justicia climática. No venimos a la COP30 a pedir permiso. Venimos a exigir que las políticas climáticas se construyan desde los territorios, con justicia para quienes protegemos la vida. NUESTRA TRAVESÍA Durante este recorrido por Ecuador, Perú, Colombia y Brasil, el río nos habló. Vimos la sangre de la tierra en el agua: ríos envenenados por minería ilegal, derrames petroleros que nunca se limpian, residuos que los Estados han ignorado durante décadas. El agua —fuente primordial de vida— convertida en amenaza para quienes la protegieron durante milenios. Vimos la máquina del exterminio operando sin pausa: minería, petrolera, maderera, hidroeléctricas, que continúan los +500 años de ecocidio y genocidio para alimentar el consumo del Norte Global, principal responsable de esta crisis climática. Vimos defensores forzados al exilio por proteger la vida. Vimos juventud indígena bloqueada: sin trabajo ni espacios de decisión, forzada a migrar. Y vimos la hipocresía más brutal: Brasil, anfitrión de esta COP30, impulsa la explotación petrolera en la desembocadura del Río Amazonas —hogar de los Pueblos en Aislamiento y Contacto Inicial. En Ecuador, el gobierno convoca a una constituyente para derogar los derechos de la naturaleza. Mientras el mundo habla de acción climática, criminaliza y asesina a quienes la practican. La COP30 no puede seguir decidiendo sobre nosotros, sin nosotros. LAS SOLUCIONES VIVAS Este viaje nos mostró que las soluciones viables y replicables ya existen, están vivas. En cada parada intercambiamos métodos de monitoreo, estrategias de defensa, sistemas de gobernanza territorial, espiritualidad. Escuchamos lenguas diferentes nombrando las mismas luchas, cosmovisiones distintas defendiendo el mismo principio: la vida es sagrada y no se negocia.  Aprendimos de pueblos que han detenido extractivismos mediante gobernanza colectiva, que han enfrentado a corporaciones, a Estados y han ganado. Esta flotilla es evidencia viva: pueblos de diversas Naciones Ancestrales que fluimos como un solo río. Traemos la comunicación como herramienta de defensa del territorio, creando nuestra propia narrativa: autoridades territoriales con voz propia y gobernanzas legítimas. Traemos la claridad de que somos la respuesta.  No como «beneficiarios» de programas diseñados en oficinas lejanas, sino como autoridades con derecho a la libre determinación. Los resultados hablan por sí solos: donde hay territorio indígena reconocido y respetado, hay selva en pie, hay agua limpia, hay biodiversidad. LO QUE EXIGIMOS EN LA COP30 Sin Amazonía no hay futuro para la humanidad. Llegamos a Belém con las siguientes demandas y propuestas que son un sentido común frente a la crisis ambiental, económica, política y espiritual que se vive en el mundo entero. 1. AMAZONÍA LIBRE DE PETRÓLEO Y MINERÍA Exigimos la prohibición inmediata de exploración y extracción de combustibles fósiles en la Amazonía y en todos los territorios indígenas del mundo. Solo una Amazonía libre de extracción puede garantizar la protección de defensores, preservar la biodiversidad y asegurar la resiliencia climática global. La Amazonía no es un recurso para explotar: es un ser vivo que requiere protección inmediata. 2. RECONOCIMIENTO DE TERRITORIOS COMO SERES VIVOS CON DERECHOS Exigimos que los Estados reconozcan legalmente a la Amazonía, los ríos y todos los territorios como entidades vivas con derechos propios, no como recursos explotables. Este reconocimiento debe traducirse en protección legal efectiva y vinculante. 3. SOBERANÍA TERRITORIAL INDÍGENA POR ENCIMA DE LEYES EXTRACTIVAS Demandamos el reconocimiento de la autoridad indígena como legítima y vinculante, por encima de concesiones y leyes estatales que autorizan el extractivismo. La autodeterminación de los pueblos no puede estar subordinada a intereses corporativos o gubernamentales. Exigimos el reconocimiento y garantía de derechos territoriales plenos. 4. CONSENTIMIENTO LIBRE, PREVIO E INFORMADO REAL Reclamamos que la transición energética sea verdaderamente justa, respetando el Consentimiento Libre, Previo e Informado sin simulaciones ni consultas decorativas. Exigimos participación vinculante —no simbólica— en todos los espacios de negociación que afecten a nuestros territorios. 5. FIN AL EXILIO FORZADO Y PROTECCIÓN EFECTIVA PARA DEFENSORES Exigimos justicia y garantías concretas de seguridad, el fin de la impunidad frente a amenazas, asesinatos y criminalización. Exigimos el fin al exilio forzado que desarraiga a defensores del territorio de sus comunidades. Los Estados deben asegurar que quienes defendemos la tierra podamos permanecer en paz en nuestros pueblos. 6. INTEGRACIÓN VINCULANTE DE CONOCIMIENTOS TRADICIONALES Reclamamos lo que por derecho nos pertenece, que nuestros conocimientos y prácticas ancestrales —ciencia aplicada de miles de años— sean reconocidos e integrados en las políticas climáticas como soluciones replicables y reconocidas globalmente, no como «folclore» o «costumbres”. 7. FINANCIAMIENTO DIRECTO A QUIENES CUIDAMOS LA VIDA Exigimos fondos climáticos ágiles, sin intermediarios que lucran con nuestro trabajo de conservación, con acceso simplificado para juventud indígena. El financiamiento debe fluir directo a nuestros sistemas de gobernanza territorial y a las nuevas generaciones de defensores. 8. COMPENSACIÓN PARA ADAPTACIÓN CLIMÁTICA Y AGUA LIMPIA Exigimos compensación directa para que las comunidades amazónicas fortalezcan sus capacidades de adaptación a una crisis que no provocaron. Nuestros territorios enfrentan sequías, inundaciones y ríos envenenados por minería y petróleo. La compensación debe incluir descontaminación de aguas, gestión de residuos e inversión en sistemas de adaptación basados en conocimientos ancestrales.  Estas demandas no son negociables porque no estamos negociando nuestra existencia. LA RESPUESTA SOMOS NOSOTRAS, NOSOTRES Y NOSOTROS Esta flotilla no termina en Belém. Permanece organizada y en pie de lucha. Nos comprometemos a mantenernos organizados después de la COP30. A sostener la comunicación y articulación entre las organizaciones participantes. A hacer seguimiento colectivo de estas demandas y exigir su cumplimiento.  La defensa de la Amazonía y de

Destacado, Flotilla, Noticias

Flotilla Amazónica: Los Pueblos Indígenas deben estar en el centro de las negociaciones climáticas de la COP30

Flotilla Amazónica: Los Pueblos Indígenas deben estar en el centro de las negociaciones climáticas de la COP30 Acaba de realizarse un extraordinario viaje por el río Amazonas. La Flotilla Yaku Mama recorrió más de 1.800 millas desde los Andes en Ecuador hasta Belém, Brasil, la ciudad anfitriona de la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30). [1]Esta es la primera vez en la historia que la COP se celebrará en la Amazonía. A bordo de la flotilla se encontraban líderes indígenas, jóvenes, mujeres y aliados, viajando con un mensaje común: los pueblos indígenas deben estar en el centro de las soluciones climáticas. [1]Sus demandas, que incluyen detener la extracción de combustibles fósiles en la selva, asegurar el acceso directo a la financiación climática y garantizar la protección de sus territorios y derechos, deben ser escuchadas y atendidas. La flotilla es un espacio para compartir experiencias y reflexionar sobre temas que se discuten en las COP, pero que históricamente se han abordado sin la participación de los pueblos indígenas”.– Alexis Grefa, representante juvenil Kichwa de Santa Clara en Ecuador y miembro del equipo organizador de la flotilla, en una entrevista con El País La planificación de la flotilla comenzó poco después de que se anunciara que la COP30 se celebraría en Belém. Organizaciones indígenas de toda la cuenca del Amazonas comenzaron a sembrar y regar las semillas de un viaje colectivo que daría visibilidad tanto a sus luchas como a sus soluciones para proteger la selva tropical. En lugar de volar a la cumbre, eligieron viajar por los ríos que conectan sus territorios. Y el 13 de octubre, comenzó el viaje. Más de 50 participantes de Ecuador, Perú, Brasil, Colombia, Panamá, Guatemala, México, Indonesia y Escocia partieron de El Coca, Ecuador. Sus barcos exhiben la imagen de Yaku Mama, que significa “Madre Agua” en quechua, una serpiente de río sagrada que simboliza protección y fuerza. La ruta que tomó la flotilla recreó el camino del colonizador español Francisco de Orellana en 1541. Mientras que su expedición marcó el inicio de la colonización en la región, la flotilla se convirtió en un viaje de solidaridad y resistencia indígena contra la continua destrucción del Amazonas, el hogar ancestral de los pueblos indígenas. Antes de partir río abajo, el grupo subió a lo alto del glaciar Cayambe, en los Andes ecuatorianos, para resaltar la conexión ecológica entre las tierras altas y la selva. En la ciudad de El Coca, realizaron una protesta en la que cubrieron una estatua de Francisco de Orellana como rechazo al legado de extractivismo y violencia que él representa. Allí, también realizaron un funeral simbólico por los combustibles fósiles en las calles, donde líderes juveniles llevaron un ataúd de cartón negro con la inscripción “R.I.P. Petróleo”. “Estamos devolviendo el petróleo a donde pertenece, a la tierra”, dijo Lucía Ixchiu, mujer maya k’iche’ de Guatemala, mientras encendía velas para honrar a los defensores ambientales que perdieron la vida en defensa de sus tierras. Finalmente, mientras la flotilla continuaba hacia la frontera de Ecuador con Perú, se detuvieron en el Parque Nacional Yasuní de Ecuador, un sitio emblemático de la resistencia a la explotación petrolera. Una plataforma para demandas arraigadas en el territorio En el camino, la flotilla se detuvo en comunidades indígenas y locales para compartir conocimientos y amplificar demandas urgentes. Estas incluyen: Estas demandas de los participantes de la flotilla surgen de su experiencia de vida en territorios afectados por derrames de petróleo, minería ilegal, deforestación e implacables y dañinos proyectos de infraestructura. Solidaridad a través de las fronteras Rainforest Foundation US (RFUS) se enorgulleció de apoyar a la Flotilla Yaku Mama durante su paso por Perú junto con nuestro socio indígena, la Organización de los Pueblos Indígenas del Oriente Amazónico (ORPIO). La Flotilla Yaku Mama llegó a Belém el 9 de noviembre, un día antes del inicio de la COP30. [1]Su viaje por los ríos y territorios del Amazonas sirvió como recordatorio de que los pueblos indígenas son actores clave en la configuración del futuro de nuestro planeta. En Iquitos, ciudad amazónica del noreste de Perú, la flotilla se unió al Festival de Cine Flotante, donde el cine dio vida a historias de resistencia y autodeterminación indígena. En una comunidad Tikuna de Perú, sus miembros recibieron a los participantes con danzas y cantos que celebraban la vida. Allí, la reconocida cantante amazónica peruana Rossy War unió su voz a la de los pueblos amazónicos, recordando a todos que la música también puede sanar los ríos. La flotilla continuó luego por la región de la triple frontera de Perú, Colombia y Brasil, donde territorios interconectados forman la extensión contigua de tierras más grande del mundo habitada por pueblos indígenas en aislamiento voluntario. Estas tierras son también bastiones de biodiversidad. En una comunidad Tikuna del lado brasileño, los participantes aprendieron sobre el conocimiento ecológico tradicional transmitido de generación en generación. Las prácticas de medicina natural, pesca y una coexistencia pacífica y sostenida con la selva ofrecieron modelos vivos de un futuro posible. En Leticia, Colombia, los miembros de la flotilla se reunieron con líderes indígenas dedicados a la incidencia en políticas públicas. Las conversaciones destacaron la importancia de la coordinación regional entre los pueblos indígenas y la necesidad de asegurar que las voces indígenas moldeen las decisiones nacionales e internacionales sobre el clima y los derechos territoriales de los pueblos indígenas. El Camino a la COP30 La Flotilla Yaku Mama llegó a Belém el 9 de noviembre, un día antes del inicio de la COP30. Su viaje a través de los ríos y territorios de la Amazonía sirvió como un recordatorio de que los pueblos indígenas son actores clave que moldean el futuro de nuestro planeta. Ellos han gestionado vastos territorios de selva durante milenios. Estas selvas regulan las lluvias, almacenan carbono y albergan una inmensa biodiversidad y diversidad sociocultural. En los últimos años, varios estudios han proporcionado evidencia estadística que confirma que las tierras tituladas legalmente a los pueblos indígenas son los modelos más efectivos

Participantes de la Flotilla durante filmaciones en Iquitos, Perú
Flotilla, Noticias

Cine y creación audiovisual flotante

Cine y creación audiovisual flotante Por: Lucia Ixchiu. Partimos del puerto de Tabatinga rio adentro para sumergirnos en un viaje de cine flotante, desde Iquitos y varios meses antes el equipo del colectivo Muyuna agrupación de artistas, cineastas, gestores culturales que han apostado al cine para incidir para la defensa del territorio manifestaron al sumarse, querer compartir su trabajo y lo que saben hacer, cine comunitario. El día empezó con un llamado para acudir a un círculo de la palabra donde movimos el cuerpo, bailamos y recibimos instrucciones de las primeras nociones de lo que seria el inicio de empezar a un proceso que para muchas de las juventudes indígenas que asistieron era la primera vez que recibían un taller de cine. Un trabajo de narrativas nos permitió unir las voces del inicio de un proceso colectivo, comunitario y flotante, el proceso tomo 4 de los 5 días que navegamos sobre el rio marañón, donde la exuberante selva era el escenario. Sesiones de trabajo, diálogo y aprendizaje para toda la flotilla que participo de una u otra manera. El cine, las cámaras y toda la creatividad tomaron la terraza de la embarcación, donde el bote, tres grupos pensando, escribiendo y filmando sus películas guiadas por la tecnología de Muyuna, en este barco los sueños ha sido parte de todo el viaje. Rodaje y primeras ediciones se gestaron en el trayecto de Tabatinga a Manos donde nació la idea de hacer un festival de cine de la creación audiovisual de la flotilla, lo cual hace todavía más estimúlate el viaje, contar y narrar nuestra propia historia desde la diversidad, desde diferentes idiomas, biomas que acompañan la Yakumama. Hacer sueños realidad, para algunas de las personas asistentes además de ser la primera vez que salen del país, también fue la primera vez que tomaron una cámara, claqueta y equipos de sonido, soñar con tomar el cine también no solo para contar nuestras historias sino también para hacer de un espacio para defender el territorio.

Scroll al inicio
Política de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Más información sobre la política de privacidad: Política de Privacidad